martes, 9 de agosto de 2011

Tentaciones

Abre esa ventana hoy que necesito respirarte,
deja que me embriague de ti un día más, y que
sonría con esa cara de tonto que mira sin mirar,
que no ha de pasar el día sin que te mire mil veces.

Abre esa ventana hoy, haz crecer tus deseos en ti,
dibújame en esa tentación que solo los dos sabemos,
bájame a tu infierno mientras me deslizo por tu cuerpo,
abrázame al espejo de tu sueño envuelto entre sábanas.

Abre esa ventana hoy de par en par, que hoy te llama,
déjame escarbar en tus entrañas mientras me piensas,
y refléjame en esa mirada perdida entre la nada y el placer,
déjame ser, o simplemente aparecer por un segundo.

Abre esa ventana hoy, quiero verte de reojo mientras gozas,
cuando el alma se te encoja, y parezca se te fuera la vida,
bríndame tus caricias de antes y después, alarga el amanecer,
abriga tu desnudez y enciende las hogueras de tu cuerpo.

Abre esa ventana hoy, y cierra la puerta a tu soledad,
tu cita con la maldad bendice y santifica la vida,
no confieses pecados veniales por ese deseo mortal,
abre esa ventana hoy, quizás mañana, la podamos cerrar.

jueves, 21 de julio de 2011

Perfecta imperfección

Bendita la imperfección, que deja
todo a nuestro alcance, todo
por acabar, por concluir,
y destierra al olvido la sensación
de plenitud eterna.
Bendita la comida que no sacia,
que no llena, y nos deja
con hambre de ser, un día más.
Bendito el descanso, si no amordaza
el deseo de desear.
Bendita esa forma y manera de no estar, ni ser
como nadie, ni como aquel que nos enseñó.
Bendita esa bendita ilusión, de querer ser tú,
de querer ser yo.
Bendita sea, esa perfecta imperfección.

jueves, 14 de julio de 2011

Mientras espero

Me gustaría que las palabras me hicieran crecer,
y pudiera entender las mil cosas que quiero decir,
embriagarme de ti, y de lo que fuimos tal que ayer,
y morir de amor para morir en vida.

Pedirlas lo imposible, para que me lo alcancen,
y marcharme contigo al horizonte, al infinito, solos,
no esperar permisos de este presente que ya es pasado,
y arropar nuestra esperanza, de bocas y abrazos.

Alguna vez fue así, y envejecimos juntos unas horas,
para darle calor a esa tarde que se anunciaba fría y gris,
y frente a frente, desnudos, juramos volver a envejecer,
si el destino nos regalara a su antojo, un amanecer incierto.

Y se que el calor no da frio, ni el amor tristeza, solo si faltan,
también se, que pedir no basta cuando hay tanto por hacer,
y hacer no me vale, si no es contigo, me enroco en mi mismo
esperando una señal, que señale adonde yo quiero marchar.

Olvido cada día, para volverte a decir lo que siempre te digo,
tu verás si te haces cómplice de esta locura, que repite sueños,
despierto a la pasión para enloquecerme de este juego,
mientras saboreo la sal del sudor, que empapó nuestro cuerpo.

Me quedan nuchos despertares, pero cada día, uno menos,
quisiera morder las ansiedades que crecen en las noches,
jugarme la vida a cara o cruz, a un presentimiento,
y no reprocharme nunca los reproches, que no se hicieron.

Sentado, no hago otra cosa que preguntarme a mi mismo,
y por una rendija veo el abismo de los caprichos baratos,
esta tarde, olvidaré los recuerdos que ya olvidé, y olvidando
pudiera ser, que de tanto olvidar, de tí me haya olvidado.

miércoles, 6 de julio de 2011

Últimamente

Últimamente me duele la vida, el corazón, el alma,
y la razón me castiga y no se aparta de mi,
últimamente me atormentan las dudas, y su color,
y las palabras bien dichas, y hasta esa bella canción,
despierto a la soledad y no me dice más nada,
y me envuelvo en ese olor nuestro, en aquellas sábanas.

Últimamente demasiado me exijo, y acorto plazos,
busco claridad en otras vidas, desordeno palabras,
ni pocas ni muchas pero a tontas y a locas,
últimamente, lloro mas que de costumbre, y no me
acostumbro a llorar, añoro lo que no he vivido,
y me juro a mi mismo que no me apetece andar.

Últimamente, apenas si me entiendo con la esperanza,
los sueños se hacen imposibles, y ni soñar echo de menos,
anhelo la acera que no piso, el barrio que no habito,
el amor prohibido, la calma sin tempestad, vivo en el deseo,
últimamente derrapo más que navego, muere mi tiempo,
veo una luz, me desvelo, y después escribo estos versos.

lunes, 27 de junio de 2011

Y a quien no.....

Como me gusta cuando me miras,
y te dejas mirar, cuando te vistes de color
y solo piensas en ti, como me gustan
tus formas que me invitan a no pensar,
a dejarme hacer, como me gusta adivinar
tu desnudez.

Como me gusta, esa manera tuya
que tienes de darme la espalda, tu
culo cuando lo mueves, tus manos
en mi bolsillo, como me gustan nuestros
quejidos, y ese alivio carnal que nos
calma, ser después de haber sido,
y no haber pasado el tiempo por
nuestra cama.

Como me gustan los delirios sin grandeza,
los tiempos gastados a tu lado, confesarme en
tu presencia, amanecer sin haber descansado,
como me gusta besar tus deseos, escuchar
a mis sueños, redimir los excesos,
despertar sin querer dormir, como me gusta,
descansar en tus pechos.

jueves, 16 de junio de 2011

Te propongo la vida

Hoy con aire nuevo, y viejo,
te propongo renovar los votos
de aquellos dos desconocidos
que éramos, cuando fuimos.


Trasnochar del ahora al pasado,
volver a pisar sin cuidado
por los caminos que ya pisamos,
hacerle trampas a nuestro destino.


Te propongo la vida, no el recuerdo, 
aunque suene a un no me acuerdo
este desecho de versos mordidos.


Solo te invito a este juego a ras de suelo,
hoy que el tiempo nos niega en un espejo,
ahora que echo en falta, hacer lo que hicimos.

jueves, 9 de junio de 2011

Por el bien de todos....

Debiera acostumbrarme a no deciros
lo primero que se me viene a la cabeza,
tan solo porque me duela y reviente,
a contar hasta diez, hasta cien, o hasta veinte,
a no enturbiar el amor con mis temores,
ni darme tanto golpe de pecho para nada.

Debiera aprender, de que modo ser feliz
sin provocar tanto daño, subir los peldaños
sin despertar otros sueños, y llegar al oasis
de ese amanecer inmenso, dejar de observar
la vida desde la otra acera, y a callar,
todo lo que no pueda cumplir después.

Debiera saber que el recuerdo nunca se olvida,
que no es vida vivir a medias, que la sonrisa
puede entristecer el alma, y que el descansar
a veces, puede asfixiar la ilusión,  consentir,
una palabra entre todo y nada, que desnuda,
engaña, y deja a la esperanza sin abrigo.

Debiera decir más de lo que ahora digo, porque
el dolor me perfore y hasta me confunda,
y se estrechen los caminos infinitos de la vida,
debiera decir más, o mejor, hacer más de lo que digo,
para ahorrarme estos pecados a las puertas del cielo,
y no tener que pediros jamás, perdón por ellos.