Nacido en Madrid (España) en el año 1953, con historias por vivir y contar, otras por leer, escuchar y aprender, en mi, a menudo la ilusión prolonga el sentido del paso del tiempo, lo retrasa y dilata para que goce aún más de él, un equilibrio éste difícil de alcanzar, y que no me resigno a dejar de intentarlo, día tras día.
domingo, 15 de diciembre de 2013
Mi próximo concierto
El próximo 27 de Diciembre a eso de las 21:00 en la Sala ZANZIBAR de Madrid, calle Regueros, 9 Metro Chueca, estaré encantando de compartir con quien pueda ser, algunas de mis canciones. Abrazos
jueves, 12 de diciembre de 2013
miércoles, 4 de diciembre de 2013
A destiempo
Fueron dos horas de placer que nunca
tendrán olvido, no supe de ti, salvo que
jamás me encontraste, que tan solo
buscaste un cuerpo con quien saciar tu
devoción, y te amé como si te amara
desde entonces, como si me importaras
desde siempre, como si fuéramos el uno
del otro y sin embargo, el sol te hubiera
negado mi próximo amanecer.
Después me extrañaste cuando yo no lo
esperaba, y tu mirada abrochada a mi
espalda despertó mi deseo dormido,
las mil caricias cegaron los cinco
sentidos, y nacieron los acordes de mi
siguiente canción. Aprendí por fin, que
puedes morir de amor, y sin querer me
puse a pensar y queriendo me puse a
escribir, estos espesos versos que me
insultaron el resto de la noche.
El tiempo a veces, solo a veces, siento
que no es mi tiempo.
lunes, 11 de noviembre de 2013
Pongamos que seas tú
No es que tenga el ánimo acelerado por
esta ausencia a diario, ni quisiera me lleves
a rastra como un despojo hecho trizas, al
menos, quiero merecer la memoria algún
año más, endulzar la amargura de tu saliva.
Sentado a esta orilla se me hace imposible
reconocerme, se fugaron la inspiración y los
duendes a años luz de mi, y hoy aún así, sin
saber el porque, borro el reproche que me
me encontré y lo sentencio a morir en silencio.
Destrozo versos al aliento de una copa en el
mismo bar de siempre, los deberes quedaron
pendientes y he vuelto a suspender aquella
asignatura mortal, tal vez, me deba acostumbrar
a derrapar con estos zapatos viejos y gastados.
Mientras, quedé atrapado en aquel perfume
que nunca me supo a dulce, más bien, me supo
siempre a pecado mortal y a sacrilegio, al
sexto de los Mandamientos, al sexo obseso,
a la distancia y al tiempo, al regreso a tu cuerpo.
Mi baraja ya no tiene comodines, ni amigos en el
infierno mis sentidos, quizás mi penitencia sea el
recuerdo de un olvido y a cambio, tres puntos
suspensivos a la eternidad. Ojalá que alguno se
salve de esta mediocridad, pongamos que seas tú.
esta ausencia a diario, ni quisiera me lleves
a rastra como un despojo hecho trizas, al
menos, quiero merecer la memoria algún
año más, endulzar la amargura de tu saliva.
Sentado a esta orilla se me hace imposible
reconocerme, se fugaron la inspiración y los
duendes a años luz de mi, y hoy aún así, sin
saber el porque, borro el reproche que me
me encontré y lo sentencio a morir en silencio.
Destrozo versos al aliento de una copa en el
mismo bar de siempre, los deberes quedaron
pendientes y he vuelto a suspender aquella
asignatura mortal, tal vez, me deba acostumbrar
a derrapar con estos zapatos viejos y gastados.
Mientras, quedé atrapado en aquel perfume
que nunca me supo a dulce, más bien, me supo
siempre a pecado mortal y a sacrilegio, al
sexto de los Mandamientos, al sexo obseso,
a la distancia y al tiempo, al regreso a tu cuerpo.
Mi baraja ya no tiene comodines, ni amigos en el
infierno mis sentidos, quizás mi penitencia sea el
recuerdo de un olvido y a cambio, tres puntos
suspensivos a la eternidad. Ojalá que alguno se
salve de esta mediocridad, pongamos que seas tú.
martes, 29 de octubre de 2013
Enredo
Hubiera querido detener el tiempo, justo un segundo antes de acabarse
todo, pero fue imposible, lo pensé un segundo después.
Hubiera querido cambiar de vida, y sacarle provecho a esa locura que
siempre tuvo razón.
Hubiera querido regalarle a mi decepción ese último abrazo, y aflojar
muy despacio el nudo que tanto apretó.
Hubiera querido compartir con más de dos, los tejados de mi casa,
haber desgarrado mi garganta.
Hubiera querido despistar a la eternidad que me visita cada invierno,
a recordarme que mi tiempo pasa.
Hubiera querido comprar la felicidad a mi vecino, para lucir una sonrisa
de vez en cuando.
Hubiera querido amar amando, más allá de lo que dicen estas dos palabras,
reservarme tu espalda para las noches en desvelo.
Hubiera querido despertar sin miedo en otra ciudad, y regalarle cinco
sentidos más a mi vida
Hubiera querido despedir a las despedidas, y no tener que decir adiós
nunca de nuevo.
Hubiera querido siempre, pagar por lo que debo, despertar en las mil
mil y una noches de aquel cuento.
Hubiera querido liberar a mi vida, de tanto enredo.
todo, pero fue imposible, lo pensé un segundo después.
Hubiera querido cambiar de vida, y sacarle provecho a esa locura que
siempre tuvo razón.
Hubiera querido regalarle a mi decepción ese último abrazo, y aflojar
muy despacio el nudo que tanto apretó.
Hubiera querido compartir con más de dos, los tejados de mi casa,
haber desgarrado mi garganta.
Hubiera querido despistar a la eternidad que me visita cada invierno,
a recordarme que mi tiempo pasa.
Hubiera querido comprar la felicidad a mi vecino, para lucir una sonrisa
de vez en cuando.
Hubiera querido amar amando, más allá de lo que dicen estas dos palabras,
reservarme tu espalda para las noches en desvelo.
Hubiera querido despertar sin miedo en otra ciudad, y regalarle cinco
sentidos más a mi vida
Hubiera querido despedir a las despedidas, y no tener que decir adiós
nunca de nuevo.
Hubiera querido siempre, pagar por lo que debo, despertar en las mil
mil y una noches de aquel cuento.
Hubiera querido liberar a mi vida, de tanto enredo.
miércoles, 25 de septiembre de 2013
El fruto de la casualidad
El perfil de tu boca desbordó mis pecados, tus labios mojados de impurezas regaban la vida que no cupo en mi, y me sorprendiste esa mañana milagrosa cuando me iba a trabajar.
Dudé del tiempo que me debo, y nada más pude hacer que dejarme llevar y desnudar las horas que vinieron después. El atardecer sorprendió a la noche, y no quisimos saber más que de nosotros, nos abandonamos al olvido del momento y después vino a despertarnos el frío, y bendito el fruto de la casualidad por haberte amado tanto y más, sin explicaciones, sin excusas y sin mentiras.
Te abrochaste la blusa y me recordaste que me recordarás, me volviste a besar, te vi marchar, y ni tan siquiera se si te podré volver a soñar.
Dudé del tiempo que me debo, y nada más pude hacer que dejarme llevar y desnudar las horas que vinieron después. El atardecer sorprendió a la noche, y no quisimos saber más que de nosotros, nos abandonamos al olvido del momento y después vino a despertarnos el frío, y bendito el fruto de la casualidad por haberte amado tanto y más, sin explicaciones, sin excusas y sin mentiras.
Te abrochaste la blusa y me recordaste que me recordarás, me volviste a besar, te vi marchar, y ni tan siquiera se si te podré volver a soñar.
lunes, 12 de agosto de 2013
A quien corresponda
Que tu sueño te acompañe siempre, y todo podrá ser, todo puede ser, caminar en el mar o nadar en el desierto, solo cabe en ti el saber que puedes hacerlo, no te vengas ni abajo ni arriba, sencillamente no te vengas, déjate llevar y descansa a tu paso, siempre habrá un motivo para hacerlo y a veces, lo llamarás desconcierto, sin embargo será fruto de ese pensamiento que vino a quedarse contigo, o simplemente que el destino le echó valor, esa es la barca, no mires su rumbo, ni su estado, ni si está pintada de tu color preferido, ella te llevará al paso que mece el tiempo, donde tú ni siquiera imaginas, y te encontrarás frente a frente contigo, para recibirte y darte un abrazo de bienvenida.
La vida es más vida cuando te habla en tu interior.
La vida es más vida cuando te habla en tu interior.
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