Hay rincones que te devuelven la vida,
Vida que te devuelve a los rincones,
Días desesperados de por vida,
Vidas esperando que te asomes.
Hay milagros amargos, amor y amores,
Condenas que te roban los años,
Sentencias que te inspiran canciones,
Pasiones en vena, reinas de corazones.
Hay tardes de diario, y otras tardes,
Nostalgia de otros vicios, pecados,
abrazos de suplicio, noches de raso.
Futuros presentes, pasados borrados,
Más allá de Diciembre, meses cerrados,
Música en la fuente, musas de secano.
Nacido en Madrid (España) en el año 1953, con historias por vivir y contar, otras por leer, escuchar y aprender, en mi, a menudo la ilusión prolonga el sentido del paso del tiempo, lo retrasa y dilata para que goce aún más de él, un equilibrio éste difícil de alcanzar, y que no me resigno a dejar de intentarlo, día tras día.
lunes, 18 de mayo de 2015
jueves, 7 de mayo de 2015
Al tiempo
Pierdo el tiempo,
Se me escapa entre las manos,
Se escurre entre mis sueños,
Se esfuma, se apaga,
No hago nada por atraparlo,
Y sin embargo,
confieso que le pido tiempo al tiempo,
para buscarlo y encontrarnos,
para reconocerle, para amarlo y cumplir
algún que otro milagro.
Seguramente también,
Para perderlo y después,
Un poco más de tiempo,
Para olvidarlo.
Se me escapa entre las manos,
Se escurre entre mis sueños,
Se esfuma, se apaga,
No hago nada por atraparlo,
Y sin embargo,
confieso que le pido tiempo al tiempo,
para buscarlo y encontrarnos,
para reconocerle, para amarlo y cumplir
algún que otro milagro.
Seguramente también,
Para perderlo y después,
Un poco más de tiempo,
Para olvidarlo.
jueves, 26 de marzo de 2015
Eternidad
Ya sabéis, que no es mi costumbre andar dejando mis canciones por aquí, aunque he de decir, que de ahora en adelante y poco a poco, irán salpicando este blog. Ellas (mis canciones), y vosotros, me lo recordáis con cierta frecuencia, y no seriía justo el no complaceros, y porque no decirlo, el no complacerme.
Hoy toca desearle todas las suertes, a esta canción que como ya digo, no es del todo mía. Sucede a veces que leyendo, uno desearía haber escrito eso mismo y de esa forma, algo así me ocurrió con este poema llamado "Eternidad", del libro Los Cuerpos Lejanos escrito por un gran poeta, Rodolfo Serrano, a quien estoy seguro todos conocéis, y que por ese sentido de no pertenencia, tuve el atrevimiento de escribirle esta música, para hacer este poema, aunque no sea cierto, "un poquito mío". El Poeta sabe lo que quiero decir.
Uno duda si al final esta música habrá estado a la altura de ese hermoso poema, pero lo que si os puedo decir, es que en esta música y en mi voz, van parte de mil alma y mi corazón.
Gracias por toda esa compañía que siempre me dais.
miércoles, 18 de marzo de 2015
Aquella vez
Lejos queda, aquel invierno de mentiras
a la vuelta del colegio, excusas, inventos.
Lejos, el perdón del pecado. Las respuestas
que no tuvieron. Cigarrillos en los labios.
Lejos, aquella mañana de pellas, el amor
atado al miedo, el sudor en la farmacia.
Lejos, la imagen de un cuarto viejo sin
luz, pequeño. La llave en puño cerrado.
Ahora, bajo el ala caida de mi sombrero,
los recuerdos me traicionan. La nostalgia
del cuerpo. Las lágrimas guardan silencio.
Al menos la tristeza echó unas risas, por
los minutos que no cuento, hoy la ternura
me anduvo buscando. Ya vuelo de regreso.
a la vuelta del colegio, excusas, inventos.
Lejos, el perdón del pecado. Las respuestas
que no tuvieron. Cigarrillos en los labios.
Lejos, aquella mañana de pellas, el amor
atado al miedo, el sudor en la farmacia.
Lejos, la imagen de un cuarto viejo sin
luz, pequeño. La llave en puño cerrado.
Ahora, bajo el ala caida de mi sombrero,
los recuerdos me traicionan. La nostalgia
del cuerpo. Las lágrimas guardan silencio.
Al menos la tristeza echó unas risas, por
los minutos que no cuento, hoy la ternura
me anduvo buscando. Ya vuelo de regreso.
viernes, 20 de febrero de 2015
En tus brazos
Supiste ayudarme, a encontrar la ternura perdida de
mis abrazos, las palabras que me negaron, el sabor
del carmín de tus labios, el descanso del tiempo y
el amor, aburrido entre la espesura de mi pasado.
Supiste sin más, hallar mi verdad entre las cenizas,
sentir las caricias de aquel verso a solas, diría que
a la vez, me hiciste vencer al miedo a las alcobas,
recuperar mi calor en otro fuego, besar los infiernos.
Supiste dar claridad a las tinieblas, y entornar las
puertas que siempre cerré, escuchar sin sentenciar,
adormecer mi impaciencia, enderezar mi dirección
opuesta y creer, que el mundo está a nuestros pies.
Supiste beber de mi sal en la arena, poner ritmo a mis
caderas, decirme la verdad aunque doliera, y romper
ese hielo eterno, templar el frío de los inviernos,
traerme la brisa a puerto, esconderte en mi pañuelo.
Supiste hacerme avanzar, enseñarme a llorar como
un hombre, saber hasta cuando y sospechar hasta
donde, hilvanar las prisas, derrochar las alegrías
del corazón, aprender a vivir sin miedo y sin pudor.
Supiste tenerme en tus brazos.
mis abrazos, las palabras que me negaron, el sabor
del carmín de tus labios, el descanso del tiempo y
el amor, aburrido entre la espesura de mi pasado.
Supiste sin más, hallar mi verdad entre las cenizas,
sentir las caricias de aquel verso a solas, diría que
a la vez, me hiciste vencer al miedo a las alcobas,
recuperar mi calor en otro fuego, besar los infiernos.
Supiste dar claridad a las tinieblas, y entornar las
puertas que siempre cerré, escuchar sin sentenciar,
adormecer mi impaciencia, enderezar mi dirección
opuesta y creer, que el mundo está a nuestros pies.
Supiste beber de mi sal en la arena, poner ritmo a mis
caderas, decirme la verdad aunque doliera, y romper
ese hielo eterno, templar el frío de los inviernos,
traerme la brisa a puerto, esconderte en mi pañuelo.
Supiste hacerme avanzar, enseñarme a llorar como
un hombre, saber hasta cuando y sospechar hasta
donde, hilvanar las prisas, derrochar las alegrías
del corazón, aprender a vivir sin miedo y sin pudor.
Supiste tenerme en tus brazos.
viernes, 9 de enero de 2015
Ausencia
Ya no hay burbujas en mi vida, los
amores sin salida se fueron tras los
anocheceres, y mis ojos en tu espalda
se clavaron como puñales traidores.
Que tiempos aquellos precursores de
tempestades y tormentas, de placer y
viento de vuelta, y tu verdad, fueron
como la brisa del invierno, como tú.
Vestí de seda tu desnudez, cambié de
acera las agujas del reloj y tal vez, eché
el tiempo atrás, o al menos eso creí.
Túmbate hoy de nuevo a mi lado.
Recuerdo el sabor de mis pecados y tus
pechos de sal y miel, y hasta la soledad
amó tu compañía, bastaron tres días
para olvidar el tiempo que no encontré.
Después, la luz del día apagó el vértigo
de la oscuridad, y nos quedamos como
desconocidos, sin horizonte, sin destino,
separados por el vicio que nos ata.
Hoy perdido en los caminos, apago la
la sed con ese vino que nunca bendecí.
Soñaré o reiré entre gestos, la melancolía
tomó el derecho a condenarme sin ti.
Ahora me toca olvidar tu ausencia por
los senderos y las aceras de mi ciudad,
y en mi cabeza, las pesadillas duermen
sin descanso, al remanso de esta pereza.
Vuelvo a la batalla de no encontrarme,
y al infierno de saberte en otros brazos.
Contigo la luz fue de luna llena.
A la sombra de tu espalda fui feliz.
amores sin salida se fueron tras los
anocheceres, y mis ojos en tu espalda
se clavaron como puñales traidores.
Que tiempos aquellos precursores de
tempestades y tormentas, de placer y
viento de vuelta, y tu verdad, fueron
como la brisa del invierno, como tú.
Vestí de seda tu desnudez, cambié de
acera las agujas del reloj y tal vez, eché
el tiempo atrás, o al menos eso creí.
Túmbate hoy de nuevo a mi lado.
Recuerdo el sabor de mis pecados y tus
pechos de sal y miel, y hasta la soledad
amó tu compañía, bastaron tres días
para olvidar el tiempo que no encontré.
Después, la luz del día apagó el vértigo
de la oscuridad, y nos quedamos como
desconocidos, sin horizonte, sin destino,
separados por el vicio que nos ata.
Hoy perdido en los caminos, apago la
la sed con ese vino que nunca bendecí.
Soñaré o reiré entre gestos, la melancolía
tomó el derecho a condenarme sin ti.
Ahora me toca olvidar tu ausencia por
los senderos y las aceras de mi ciudad,
y en mi cabeza, las pesadillas duermen
sin descanso, al remanso de esta pereza.
Vuelvo a la batalla de no encontrarme,
y al infierno de saberte en otros brazos.
Contigo la luz fue de luna llena.
A la sombra de tu espalda fui feliz.
lunes, 7 de julio de 2014
El tiempo que me debo
Cada vez es menos el tiempo que le debo a mis sueños, y a los
tuyos también, el futuro que ayer hipotequé solo me trajo los
restos de un naufragio olvidado en la basura, las mismas dudas,
los mismos fangos, compañeros de noches inciertas en tabernas
de ningún puerto, los mismos destrozos y a pesar de todo, la vida
más que siempre me compensa.
A dos cuerpos de distancia siempre hay alguien que me sorprende
y me emborracha con la frescura de otro invierno nuevo para mi.
Una nueva ilusión me hará volver al camino que dejé, y despegaré
mis pies del destino, y a la quimera la compraré billete sin vuelta
hacia mi próxima tempestad, se despejará el horizonte y te cantaré
ahora que aún no eres mía, y le pondré nombre a tus besos color a
tus mejillas, y dibujaré mil abrazos en algún rincón.
Ojalá que alguien espere en mi próxima canción, cada vez es menos
el tiempo que me falta, es menos cada vez el tiempo que me debo.
tuyos también, el futuro que ayer hipotequé solo me trajo los
restos de un naufragio olvidado en la basura, las mismas dudas,
los mismos fangos, compañeros de noches inciertas en tabernas
de ningún puerto, los mismos destrozos y a pesar de todo, la vida
más que siempre me compensa.
A dos cuerpos de distancia siempre hay alguien que me sorprende
y me emborracha con la frescura de otro invierno nuevo para mi.
Una nueva ilusión me hará volver al camino que dejé, y despegaré
mis pies del destino, y a la quimera la compraré billete sin vuelta
hacia mi próxima tempestad, se despejará el horizonte y te cantaré
ahora que aún no eres mía, y le pondré nombre a tus besos color a
tus mejillas, y dibujaré mil abrazos en algún rincón.
Ojalá que alguien espere en mi próxima canción, cada vez es menos
el tiempo que me falta, es menos cada vez el tiempo que me debo.
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