lunes, 30 de diciembre de 2013

Préstame

Préstame aquel invierno que cedió más allá
de las promesas con tintes desolados, déjame
recordar tus pasos en aquel comedor para tres,
quiero encerrarme con ese ayer al que llamé el
martes pasado. Hoy debo bailar con la soledad.

Préstame tu azar envuelto en paños menores,
acepta los mil perdones que no me pudieron
perdonar, déjame recordar el mañana antes de
volverlo a olvidar, voy a pedir a los sentidos un
favor en secreto, no nos pensemos por siempre.

Préstame ese presente que jamás fue mío, la
ausencia y el vacío me hablaron hoy de ti. Pude
vivir lo que nunca pude entender, aún me duelen
esas tres fechas sin calendario, préstame aquel
abecedario lleno de errores, que habla de otros.

Préstame alguna razón que ya no escuches, saber
que me confundes ya no tiene marcha atrás, el
diablo y mi soledad trucaron hoy las cartas, y
no habrá camas separadas en esta tempestad.
No arruines el tiempo que aún no has dormido.

Préstame el porvenir que hemos inventado, para
deshacer las huellas de nuestro pasado.

domingo, 15 de diciembre de 2013

Mi próximo concierto


El próximo 27 de Diciembre a eso de las 21:00 en la Sala ZANZIBAR de Madrid, calle Regueros, 9 Metro Chueca, estaré encantando de compartir con quien pueda ser, algunas de mis canciones. Abrazos

jueves, 12 de diciembre de 2013

A fecha de hoy

Para hablar de amor, sobran las palabras.

miércoles, 4 de diciembre de 2013

A destiempo


Fueron dos horas de placer que nunca
tendrán olvido, no supe de ti, salvo que
jamás me encontraste, que tan solo
buscaste un cuerpo con quien saciar tu
devoción, y te amé como si te amara
desde entonces, como si me importaras
desde siempre, como si fuéramos el uno
del otro y sin embargo, el sol te hubiera
negado mi próximo amanecer.

Después me extrañaste cuando yo no lo
esperaba, y tu mirada abrochada a mi
espalda despertó mi deseo dormido,
las mil caricias cegaron los cinco
sentidos, y nacieron los acordes de mi
siguiente canción. Aprendí por fin, que
puedes morir de amor, y sin querer me
puse a pensar y queriendo me puse a
escribir, estos espesos versos que me
insultaron el resto de la noche.

El tiempo a veces, solo a veces, siento
que no es mi tiempo.

lunes, 11 de noviembre de 2013

Pongamos que seas tú

No es que tenga el ánimo acelerado por
esta ausencia a diario, ni quisiera me lleves
a rastra como un despojo hecho trizas, al
menos, quiero merecer la  memoria algún
año más, endulzar la amargura de tu saliva.

Sentado a esta orilla se me hace imposible
reconocerme, se fugaron la inspiración y los
duendes a años luz de mi, y hoy aún así, sin
saber el porque, borro el reproche que me
me encontré y lo sentencio a morir en silencio.

Destrozo versos al aliento de una copa en el
mismo bar de siempre, los deberes quedaron
pendientes y he vuelto a suspender aquella
asignatura mortal, tal vez, me deba acostumbrar
a derrapar con estos zapatos viejos y gastados.

Mientras, quedé atrapado en aquel perfume
que nunca me supo a dulce, más bien, me supo
siempre a pecado mortal y a sacrilegio, al
sexto de los Mandamientos, al sexo obseso,
a la distancia y al tiempo, al regreso a tu cuerpo.

Mi baraja ya no tiene comodines, ni amigos en el
infierno mis sentidos, quizás mi penitencia sea el
recuerdo de un olvido y a cambio, tres puntos
suspensivos a la eternidad. Ojalá que alguno se
salve de esta mediocridad, pongamos que seas tú.











martes, 29 de octubre de 2013

Enredo

Hubiera querido detener el tiempo, justo un segundo antes de acabarse
todo, pero fue imposible, lo pensé un segundo después.
Hubiera querido cambiar de vida, y sacarle provecho a esa locura que
siempre tuvo razón.
Hubiera querido regalarle a mi decepción ese último abrazo, y aflojar
muy despacio el nudo que tanto apretó.
Hubiera querido compartir con más de dos, los tejados de mi casa,
haber desgarrado mi garganta.
Hubiera querido despistar a la eternidad que me visita cada invierno,
a recordarme que mi tiempo pasa.
Hubiera querido comprar la felicidad a mi vecino, para lucir una sonrisa
de vez en cuando.
Hubiera querido amar amando, más allá de lo que dicen estas dos palabras,
reservarme tu espalda para las noches en desvelo.
Hubiera querido despertar sin miedo en otra ciudad, y regalarle cinco
sentidos más a mi vida
Hubiera querido despedir a las despedidas, y no tener que decir adiós
nunca de nuevo.
Hubiera querido siempre, pagar por lo que debo, despertar en las mil
mil y una noches de aquel cuento.
Hubiera querido liberar a mi vida, de tanto enredo.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

El fruto de la casualidad

El perfil de tu boca desbordó mis pecados, tus labios mojados de impurezas regaban la vida que no cupo en mi, y me sorprendiste esa mañana milagrosa cuando me iba a trabajar.
Dudé del tiempo que me debo, y nada más pude hacer que dejarme llevar y desnudar las horas que vinieron después. El atardecer sorprendió a la noche, y no quisimos saber más que de nosotros, nos abandonamos al olvido del momento y después vino a despertarnos el frío, y bendito el fruto de la casualidad por haberte amado tanto y más, sin explicaciones, sin excusas y sin mentiras.
Te abrochaste la blusa y me recordaste que me recordarás, me volviste a besar, te vi marchar, y ni tan siquiera se si te podré volver a soñar.