Desperté a tu lado mientras dormías,
y viciado por tu bendita desnudez
en ti derramé mi placer, y después,
recostado observé el perfil
de ese lado del que nunca posas,
y en forma de prosa te esbozo
este poema febril, en esta noche sin luz.
Y el maquillaje de tus ojos ahora,
ensombrece tu apagada mirada,
y descansa la púrpura en tus mejillas,
tu boca me provoca como
apenas unas horas atrás, sin
decir nada, no quieras ahora despertar
cuando tu callada quietud me posee.
Tus pechos hundidos en ti,
desdicen su medida en mis manos,
mis caricias a tu reclamo, mi sueño
huyó volando, y mis labios secos
esperan con ansiedad tu despertar,
y pasan de largo tus razones, ausentes
de mi y de mis aisladas intenciones.
Aún duermes tendida a mi capricho,
y sin tu saberlo, perfilo en tu sinuoso cuerpo
la inocencia de tu desnudez, y una vez más
mis ojos descansan en ti ajenos a todo,
esperando tu despertar, como se espera la vida,
o el perdón, o de su desdicha al amor, hoy
me has regalado estos versos, que te escribo yo.
Nacido en Madrid (España) en el año 1953, con historias por vivir y contar, otras por leer, escuchar y aprender, en mi, a menudo la ilusión prolonga el sentido del paso del tiempo, lo retrasa y dilata para que goce aún más de él, un equilibrio éste difícil de alcanzar, y que no me resigno a dejar de intentarlo, día tras día.
jueves, 19 de mayo de 2011
domingo, 15 de mayo de 2011
A este domingo
Hay domingos que te niegan el aliento, el alma,
y se mudan con tu esperanza a otro barrio de alguna ciudad,
hay locos sueltos que te dicen en sus laberintos,
que no esperes nada, porque nada hay, que te pierdas,
hay veces que la vida pasa sin saber siquiera que pasa,
y otras si pudieras, la amarrarías con aquel nudo marinero,
hay alegrías que corren de largo y no llaman a tu puerta,
y suspiros que te rajan el corazón hambrientos por decir ,
hay delirios que me transportan al mañana que nunca será,
y olvidos que juzgan mi memoria, cada vez mal olvidadiza.
Pero hay también domingos largos, cortos, inmensos, felices,
regresos a tu pasado que te devuelven deudas pendientes,
hay fiestas, jolgorios y gente en las calles que respiran vida,
pensamientos que recuperan tu ser, y hasta tu inocencia,
que te esperan desde entonces porque te creen su dueño,
y mujeres que siempre te harán aflorar deseos de adolescente,
hay domingos que darías la vida por ellos.
y se mudan con tu esperanza a otro barrio de alguna ciudad,
hay locos sueltos que te dicen en sus laberintos,
que no esperes nada, porque nada hay, que te pierdas,
hay veces que la vida pasa sin saber siquiera que pasa,
y otras si pudieras, la amarrarías con aquel nudo marinero,
hay alegrías que corren de largo y no llaman a tu puerta,
y suspiros que te rajan el corazón hambrientos por decir ,
hay delirios que me transportan al mañana que nunca será,
y olvidos que juzgan mi memoria, cada vez mal olvidadiza.
Pero hay también domingos largos, cortos, inmensos, felices,
regresos a tu pasado que te devuelven deudas pendientes,
hay fiestas, jolgorios y gente en las calles que respiran vida,
pensamientos que recuperan tu ser, y hasta tu inocencia,
que te esperan desde entonces porque te creen su dueño,
y mujeres que siempre te harán aflorar deseos de adolescente,
hay domingos que darías la vida por ellos.
jueves, 5 de mayo de 2011
Mi viaje
No fueron tristes, ni tan frías las mañanas,
cuando despertaba solo en las madrugadas,
ni tan duro el colchón de esas noches,
sobre el banco de madera de alguna estación.
No necesité hablar por hablar, con nadie,
ni tampoco sentí la soledad del que anda solo,
ni me inquietó lo desconocido, ni el más tarde,
si acaso, no encontrar motivos para escribir.
No me tropecé con los recuerdos perdidos,
ni necesité quedarme al calor de su abrigo,
No me perdí tras buscarme cien años,
ni traté de bajar, de tres en tres los peldaños.
Soñé mucho, dormí poco y mal, sonreí,
amé a conciencia y sin descanso,
subí al tren que tantas veces vi pasar,
volví a bajar, para volver a verlo marchar.
Nunca me amargó la amargura, tal vez,
lloré algunas ausencias mías, muy mías,
por sentirlas dentro de mi, a mi lado,
disfruté en compañía de quien solo camina.
He quemado de una vez no se, si los
últimos cartuchos que me restaban,
y aún así es posible, me siga extrañando
cada vez que me encuentre ante un espejo.
Quise tomar el aire, y salir a respirar,
pensar lo que pensaba, y pararme a pensar,
dejar pistas en las letras de mis canciones,
perder la razón, por creer en mis razones.
cuando despertaba solo en las madrugadas,
ni tan duro el colchón de esas noches,
sobre el banco de madera de alguna estación.
No necesité hablar por hablar, con nadie,
ni tampoco sentí la soledad del que anda solo,
ni me inquietó lo desconocido, ni el más tarde,
si acaso, no encontrar motivos para escribir.
No me tropecé con los recuerdos perdidos,
ni necesité quedarme al calor de su abrigo,
No me perdí tras buscarme cien años,
ni traté de bajar, de tres en tres los peldaños.
Soñé mucho, dormí poco y mal, sonreí,
amé a conciencia y sin descanso,
subí al tren que tantas veces vi pasar,
volví a bajar, para volver a verlo marchar.
Nunca me amargó la amargura, tal vez,
lloré algunas ausencias mías, muy mías,
por sentirlas dentro de mi, a mi lado,
disfruté en compañía de quien solo camina.
He quemado de una vez no se, si los
últimos cartuchos que me restaban,
y aún así es posible, me siga extrañando
cada vez que me encuentre ante un espejo.
Quise tomar el aire, y salir a respirar,
pensar lo que pensaba, y pararme a pensar,
dejar pistas en las letras de mis canciones,
perder la razón, por creer en mis razones.
martes, 26 de abril de 2011
Muero de ganas
Muero de ganas por nacer contigo, por dejar de soñar,
y vestir tu desnudez sin ninguna ropa interior,
de contestar a esa llamada tuya desesperada,
y atropellar tu llegada gritando en silencio juntos.
Muero de ganas, por enmudecer tus palabras,
y descifrar lo que me dicen tus ojos,
de sentir tus manos apretando mi espalda,
y de aplacar con mis dedos tus deseos de mi.
Muero de ganas, por despertarte en la madrugada,
bailar al compás de nuestros pies descalzos,
de saciar la lujuria beso a beso, paso a paso,
y regalarnos nuestro impúdico placer al alba.
Muero de ganas por amar, de amarte empapado de ti,
de no querer mas abrigo que tu piel, tu aliento,
de coser a la solapa de tu desnudez, mi último verso,
y de indultar ese momento del olvido.
Muero de ganas por quitarte lentamente la falda,
de sentir tu calor y tu olor, abrochando mi espalda,
de no llorar nunca más nuestra ausencia,
y despertar con mis pies en tu almohada.
y vestir tu desnudez sin ninguna ropa interior,
de contestar a esa llamada tuya desesperada,
y atropellar tu llegada gritando en silencio juntos.
Muero de ganas, por enmudecer tus palabras,
y descifrar lo que me dicen tus ojos,
de sentir tus manos apretando mi espalda,
y de aplacar con mis dedos tus deseos de mi.
Muero de ganas, por despertarte en la madrugada,
bailar al compás de nuestros pies descalzos,
de saciar la lujuria beso a beso, paso a paso,
y regalarnos nuestro impúdico placer al alba.
Muero de ganas por amar, de amarte empapado de ti,
de no querer mas abrigo que tu piel, tu aliento,
de coser a la solapa de tu desnudez, mi último verso,
y de indultar ese momento del olvido.
Muero de ganas por quitarte lentamente la falda,
de sentir tu calor y tu olor, abrochando mi espalda,
de no llorar nunca más nuestra ausencia,
y despertar con mis pies en tu almohada.
Muero de ganas, por volver a descubrir tus sendas,
coronar tus cimas, explorar los surcos de tu piel,
de llorar dos minutos antes, por volver a encontrarte,
por reírme de nuestra despedida, dos minutos después,
viernes, 15 de abril de 2011
No es fácil
No es fácil, prender un atardecer
cuando la luna te vino a buscar,
ni hoy sentir el placer que en la cama
derrochamos aquel día.
No es fácil, escuchar las palabras que
me susurrabas entonces,
cuando disfrutaba de tus ojos
entreabiertos, como ellos adoran.
No es fácil, amar y no poderte amar,
ni volver a volar sin este miedo,
ni abrazarme a tus dudas
que hoy me abrasan de frío.
No es fácil, no hacerte conmigo,
imaginarte sin mi,
no encontrarte en mi camino
no saber nada de ti.
No es fácil, despertar con tu ausencia
llena de ausente deseo,
me pesa como una pena,
en la soledad de mi paseo.
No es fácil no pensarte,
pero creo lo debo hacer,
vivir con nuestro recuerdo
no da vida a este atardecer.
cuando la luna te vino a buscar,
ni hoy sentir el placer que en la cama
derrochamos aquel día.
No es fácil, escuchar las palabras que
me susurrabas entonces,
cuando disfrutaba de tus ojos
entreabiertos, como ellos adoran.
No es fácil, amar y no poderte amar,
ni volver a volar sin este miedo,
ni abrazarme a tus dudas
que hoy me abrasan de frío.
No es fácil, no hacerte conmigo,
imaginarte sin mi,
no encontrarte en mi camino
no saber nada de ti.
No es fácil, despertar con tu ausencia
llena de ausente deseo,
me pesa como una pena,
en la soledad de mi paseo.
No es fácil no pensarte,
pero creo lo debo hacer,
vivir con nuestro recuerdo
no da vida a este atardecer.
sábado, 9 de abril de 2011
Gracias, Ismael Serrano
Hay días en que alguien que si esperas, te da un abrazo de palabras, te levanta de tu perezosa cama, y te canta canciones que no compuso para ti, hay lugares en que nos juntamos gentes diferentes que tenemos algo en común, hay momentos mágicos e irrepetibles, que crean los magos de palabras y de canciones, hay un tiempo que no pasa, porque se queda contigo, hay veces que el diario se hace festivo, hay trovadores de la vida que te atrapan con sus historias hechas canciones, y te endulzan el alma.
Gracias Ismael por tu concierto de ayer en Madrid, por regalarnos ese trabajo bien hecho, esas canciones nuevas y que sin embargo son las de siempre, las que esperamos de ti, gracias por tu generosidad en el escenario y por tu buen gusto, por hacer del día de ayer una noche inolvidable, y sobre todo por tu mensaje "acuérdate de vivir", todo un consejo sin fecha de caducidad.
jueves, 7 de abril de 2011
En mi barrio te espero
A dormir toca al menos una vez al día,
para sostener en pie este esqueleto de papel,
maltrecho y aturdido, que se arrastra
y le cuesta empujar su cuerpo cansino.
Y mientras tu escarbas, yo ni me entero,
y te doy lo mejor mi, todo, hasta lo que no puedo,
pero en vano los demás no apuestan contigo,
y te aprietan, con todo el tiempo que a mi me falta.
Mi garganta está seca, y mis ojos se empapan,
y no hay diferencia entre tus noches y mis dias,
mas bien el deseo de ambos de besar estas ataduras,
y avanzamos, pero con cierto retraso a destino.
Peor que estar mal, es no estar, que mal agüero,
y dado que aún así no sabe amargo este esfuerzo,
te invoco a visitarme en mi universo, Latina, Calatrava,
Humilladero, Ronda de Segovia, Puerta de Toledo.
para sostener en pie este esqueleto de papel,
maltrecho y aturdido, que se arrastra
y le cuesta empujar su cuerpo cansino.
Y mientras tu escarbas, yo ni me entero,
y te doy lo mejor mi, todo, hasta lo que no puedo,
pero en vano los demás no apuestan contigo,
y te aprietan, con todo el tiempo que a mi me falta.
Mi garganta está seca, y mis ojos se empapan,
y no hay diferencia entre tus noches y mis dias,
mas bien el deseo de ambos de besar estas ataduras,
y avanzamos, pero con cierto retraso a destino.
Peor que estar mal, es no estar, que mal agüero,
y dado que aún así no sabe amargo este esfuerzo,
te invoco a visitarme en mi universo, Latina, Calatrava,
Humilladero, Ronda de Segovia, Puerta de Toledo.
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