martes, 18 de junio de 2013

Mi última mentira y mi primera verdad.

Fue en un bar de muerte mala donde las
hadas nunca quedaban, donde los cuentos
siempre empezaban, donde empobrecen los
amaneceres, los vicios se enriquecen y
el sueño es incapaz de soñar.

Fue en ese lugar sin desvelar, donde mi
última mentira y mi primera verdad tomaron
ese café envenenado, donde el reproche y 
el pecado pactaron mi novena penitencia y
la felicidad hizo aguas en mi conciencia.

Fue en este ahora sin respuesta, donde
cumplí condena en tercer grado, donde 
al recuerdo le sobra el pasado y hasta el
amor muere en cuarentena. Fue como la
última cena de un primer día, como estas
líneas si les sobrara alegría.

Fue, como restar la ansiedad a los juegos
de mi infancia, como olvidar el sonido de 
mi silencio, como girar en torno al cielo y 
deshojar tu risa loca, como explicar a la 
razón la locura de tu próximo adiós.

Fue como una noche de más de dos, y nadie
salvo tu propia ausencia, como un cuerpo sin
rostro y con rasgos de mujer, como el tiempo
que te arrastra a leer los renglones de este
fracaso de tinta, como a mil años si le faltan
los días.

Fue en un bar de mala muerte donde extrañas
tus caricias, donde se ausentan los ausentes, 
donde se refugia la desidia, donde envejece 
la suerte, donde te niegan lo que pidas, donde
desde el rincón de siempre, amaneces con la 
noche y anocheces con el día.

martes, 4 de junio de 2013

La luz de tu sombra

Simplemente me basta con saber que existes,
pero me faltas donde quiera que esté, quiero
tu ayer, y por quererlo me relajo en la quietud
del primer pensamiento de éste último día.
Echo de menos tu tierra prometida.

Y de tres en tres, subo las escaleras de esta
casa nueva que alguien habitó antes que yo,
desnudo mi dejadez para esperarte vestido, y
muero en ti con este hilo de vida que nació
al abrigo de tu ausencia, para anochecer.

Este lunes quedará amarrado a la memoria,
cuando la pereza le niegue la inspiración de
una canción bien escrita. Bastarán estos
días, sobrarán aquellas despedidas, y el
último adiós con sabor a no te vayas nunca.

La locura hizo de las suyas y trajo a buen
puerto el color de aquellas risas. Nunca es
tarde porque siempre es ahora, el recuerdo
no se demora porque hizo ya el viaje de ida.
Hoy me acompaña, la luz de tu sombra.

lunes, 22 de abril de 2013

Jugar a ser feliz

Ésta es la letra de mi última canción, se la dedico a mi hija Sara, quien anda por esos mundos haciendo el camino, que yo solo soy capaz de escribir. Por su fe,  por su ilusión, también por sus dudas y sus miedos, la vida es para provocarla, y ella tiene el valor de hacerlo.
Gracias por mostrarte y mostrarme, te adoro siempre.



Despierta, que la vida se nos escapa
No duermas, en brazos que no abrazan
Pinta de colores a tus miedos
No escondas a tus labios de otros besos.

Sin prisa, y por pedir, pero sin pausa
No dejes de extrañar a tu conciencia
Ni remes mas aprisa por tu impaciencia
No te enroques en los mares, de tu infancia.

Te fuiste, para no soñar tus sueños
A curar las cicatrices de tus empeños
Jugar a ser feliz no es un juego
Buscar entre mil besos un primer beso

No creas, a veces las respuestas
Quedaron escritas en el pasado
Papel doblado entre hojas tiernas
Saben de uno, más que el diablo

Apenas hay fuerzas, si la tristeza
Habita despierta en nuestras almas
El tiempo en un reloj de arena
Condena al silencio de tu mirada

Caminos, que acaban donde empezamos
confunden al horizonte con el destino
querer de sentimientos y de sentidos
ocupan el vacío del otro lado


Te fuiste, para no soñar tus sueños
A curar las cicatrices de tus empeños
Jugar a ser feliz no es un juego
Buscar entre mil besos un primer beso

No creas, a veces las respuestas
Quedaron escritas en el pasado
Papel doblado entre hojas tiernas
Saben de uno, más que el diablo

Despierta, que la vida se nos escapa.

lunes, 4 de febrero de 2013

Deseos esenciales

Siempre debiéramos tener a mano, un minuto de placer,
una sonrisa de paso, un motivo suficiente y un desayuno
sin prisas al amanecer, un comenzar y un después, un
sendero bien recorrido, debiéramos siempre tener, alegría
a mares, y una pasión en las tardes, una canción que te
hable, un colchón donde dormir y un rincón donde ser
feliz, una llamada a tiempo, un amigo de conciertos, una
carta sin profecías, muchos besos en las heridas y más
de cien versos inolvidables, una esperanza dispuesta, un
amor sin etiquetas, desnudo, un te quiero en un susurro,
alguna historia indecente, y bajo llave a la muerte, más
amigos y menos gente, y muchos recuerdos sin nostalgia,
un milagro concedido, miles de abrazos cuando hace
frío, treinta horas en un día, y el siguiente despertar
esperando, a este lado de la vida.







lunes, 14 de enero de 2013

Atrapado en un sueño

Podría haber sido de otra forma, en un lugar con menos
emociones y la noche a punto de enloquecer al día, o
quizás con las dudas y la osadía plantándome cara en ese
universo de sentimientos, podría haber sido otro el que
mintiera en aquella devoción sin rezo, y ser ninguno o
todos, podría haber besado el suelo de algún modo y
probado el delirio del infierno, haberme enamorado de
la soledad por un instante, y querer encerrarme con ese
cobarde de antes de ayer, podría haber despertado al
amanecer y sin embargo, me dejé dormir.

Hoy aún, no desperté.



domingo, 23 de diciembre de 2012

Mis canciones y yo


Tengo el gusto de anunciaros que el próximo día 28 de Diciembre a las 21:30, cantaré para amigos y familia y para todos los que se quieran unir, algunas de mis canciones. Si os apetece os espero en el Pub Diodón que está en la Avenida de los Derechos Humanos, 1 en El Parque de Lisboa de Alcorcón (Madrid) www.diodon.es Tel. 91 611 91 79.

Besos y abrazos

martes, 18 de diciembre de 2012

Presente ausencia

Hoy perdí algo que nunca fue mio, y mi esperanza
en una nube voló sin dejar huella, pasé más tiempo
en mi que con ella y al final, la soledad tomó partida
por los imposibles deseos, mejor un adiós que un
hasta luego y lo peor, un olvido sin vocación, esta
ciudad sobrevivirá sin nosotros, y las canciones de
otros la harán suya.

Lo mejor de todo, la nada. Ahora nos regalamos ese
resto de tiempo que nos espera y sobra, y será como
recoger la zozobra de la última alcoba que habitamos,
como lo extraño del próximo verano sin nosotros,
como ese día de locos que está por llegar, o como
ese final que se anticipó a nuestro encuentro.

Costará entender que nunca volvimos, y habrá que
enterrar los auxilios en lo más profundo de la vida, las
despedidas desgarran y nunca provocan entusiasmo.
Más tarde o más temprano será una ausencia presente.
Aquel pasado nunca tuvo futuro, pero nos salva el
consuelo de saber que lo hicimos nuestro.

Hoy me olvidé de dormir.