martes, 18 de abril de 2017

Tiempos de acero

Corren otros tiempos, hay otras verdades, adoramos a otros dioses de manera compulsiva. Hay cenizas en el horizonte que nos anuncian, que al final del túnel fracasará la vida.

No hay fronteras en el tiempo, se malvive en una isla, cada vez más solos, cada vez más lejos, mientras el ruido nos arruina, se venden caros los comienzos, disfrazamos de roces las caricias.

Se buscan amigos por cientos, todo vale según quien lo escriba, no hay formas ni maestros, faltan artesanos, sobra palabrería, si te gusta "comparte", o al menos si no compartes dame un te gusta. Arde el frío en este infierno.

La calma está en venta, derrapamos sin prisa, miramos para no vernos, pasear tiene otras miras, no hay quien juegue a este juego si no pones la otra mejilla, la piel sufre de ausencia, los poemas pierden su rima, no regresan los recuerdos. 

Ya no llueve en primavera, ya no cierran las heridas, no se venera a la novena, nos sobran sinfonías, escuchar ya no compensa, frente a mi soy una ruina, la soledad fue condenada a morir en compañía.

La respuesta no está en el viento, como dijo un tal Dylan, más nos vale hacerse el muerto, estos tiempos te castigan, a escribir un libro en verso, a no doblar aquella esquina, a tener miedo a los espejos, a verte, y no te miran.