martes, 8 de septiembre de 2015

A ellas

Quisiera hoy juntar las lágrimas que os debo
y ponerlas a secar cien días al sol.
Callar a mis soledades que enloquecieron,
no ehar en falta vuestra vida en los pasillos.

Quisiera volver a cegarme con aquel cigarrillo,
perdernos a vuestro antojo ajenos al tiempo,
despertar y brindar juntos los domingos,
escondernos entre cortinas de terciopelo.

Quisiera robarle al olvido unos recuerdos,
quimeras de agunos secretos de vidas en flor,
volver de otro mundo tras una sesión de cine,
ponerle dos bandas sonoras a vuestra voz.

Quisiera volver a contaros cuentos chinos,
conseguir vuestros deseos más deseados,
guardarlos en una esquina bajo el sillón,
venderos esta locura de padre sin vocación.

Quisiera volver a tener el futuro en mis brazos,
pero hay sueños huérfanos de inspiración,
sin vuelta a la ida, sin el viento a favor.
Pongamos por caso, esta deriva de ilusión.